domingo, 29 de diciembre de 2013

Nuevos sueños

Hacía tiempo que no nos encontrábamos así: solos, en silencio, en el frío ajeno y lo constante. Y ahora que estamos enfrente, cara a cara, sólo tengo prisa. Prisa por fundir sus labios con los míos, por perderme y encontrarme entre su cuerpo, porque se esfumen las horas mientras pasa el resto, mientras cae la lluvia o la nieve, mientras el viento zarandea el cristal de la habitación.

Tiempo.

El tiempo sólo pasa, pero no por nosotros, ni entre nosotros. El tiempo pasa rodeándonos, como si la atmósfera colisionara inmune, como si existiera una burbuja de infinitos momentos, guardados, sellados, eternos.

Sólo tengo prisa porque sé, que uno tras otro, irán pasando los días e iremos construyendo nuevos sueños. Nuevos y mejores. Nuevos y peores, pero juntos, porque es el único camino que se escribe en el tiempo.


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