miércoles, 4 de diciembre de 2013

Celestito

En tan solo un instante
perdió la vida.
Apenas podía respirar,
le faltaba el agua
y alzaba la boquita ahogado,
buscando ingenuo el oxígeno que lo llevaría a la muerte.
La agonía de un ahogado
su último aliento, su último intento fallido de respiración.
Alejado del medio
tan cercano al cielo...
Y siempre tan carismático (bop) y amoroso, tan vanidosamente bello, con su cola azul celeste, Celestito, que se creía invencible y capaz de surcar océanos sin miedo.
Que nadaba y nadaba en su pecera redonda, buscando nada, mirando a través de su cristal y la ventana.
Que buscaba con ansia la comida o dedo que emergiera sobre su techo acuático.
Que nunca dudaba en escapar de mis manos cuando le iba a cambiar el agua.
Que ensuciaba la pecera demasiado a menudo.
Que creíamos que hasta nos oía, nos olía, sentía nuestra presencia...
Hoy, después de 7 meses, Celestito nos ha dicho adiós.
Siempre quedará tu recuerdo, Celestito.



No hay comentarios:

Publicar un comentario