El aire hedía contaminado mientras Celestito acercaba su frío rostro al cristal. A su alrededor todo era caos e imágenes distorsionadas, un mundo que se movía vertiginosamente al compás de un desenfrenado final acechante.
Se preguntó si existiría algún lugar o refugio más allá de la contaminación, pero la corriente de aire le impedía desplazarse hacia otro lugar más seguro...
Y ante tal hecatombe, Celestito sólo pudo decir: bop.
(Celestito cumple hoy 6 meses y he cocinado coliflor. El pobre estaba a salvo mientras la casa sólo era respirable con máscara de gas...Pero, ¿qué va a entender un pez ante tal catástrofe?)
No hay comentarios:
Publicar un comentario