sábado, 26 de octubre de 2013

H2O

Había caído la noche. La semana apenas terminaba entre cortinas de lluvia.
Llovía.
Esta vez de noche, entre las luces de ciudad, entre las luces de los coches.
Llovía y las gotas se volvían luces entre la oscuridad de una temprana noche.
Quedaban pocos por la calle. Algunos refugiados bajo paraguas, otros avanzaban buscando techos bajo edificios.
Es una postal absurda, como de película antigua, la oscuridad de la noche, la ligereza de las gotas de lluvia que se derraman contra las calles de ciudad, las luces de los coches que se abren paso entre ellas.
Agua.
Es que sólo es agua.
Que forma pequeños riachuelos y grandes alborotos.
Que riega e inunda.
Agua...

No hay comentarios:

Publicar un comentario