Era pronto para arriesgarse
a dar cualquier paso en falso y tambalear
entre las tinieblas.
Pero en el fondo,
la vida son dos segundos que pasan deprisa
un beso en el portal
el sudor de mi piel sobre la tuya
Verde infinito.
Era pronto para arriesgarse
y sin embargo me cambiaste las reglas del juego
los silencios
por el eco de la ducha
por el sol colándose por la ventana un domingo cualquiera.
Sobraba alcohol
Miradas cómplices
Rutinas y rituales.
Era pronto para arriesgarse
a cerrar heridas
a abrir unas nuevas
a desgastarse
en la incertidumbre de errores pasados
de mentiras
de conmigo mismos
Y al final
sólo quiero
que me desgarres las sábanas
(y no el alma)
y me ames por siempre jamás.
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